Si disfrutas estando en planta, entendiendo qué está pasando en máquina y ajustando hasta que todo encaja… sigue leyendo.
En Walter Pack buscamos a alguien que no se quede solo en “que la máquina funcione”, sino que quiera entender el proceso, mejorar lo que no va fino y aportar en el día a día junto al equipo.
Aquí no trabajamos en silos. Nos apoyamos, compartimos y buscamos soluciones juntos. Y eso, en un entorno industrial exigente, marca la diferencia.
Tu día a día estará muy pegado al proceso:
Prepararás máquina, moldes, materiales y periféricos, harás cambios de referencia o color, arrancarás producción y ajustarás parámetros hasta que la pieza salga como tiene que salir.
Cuando aparezcan problemas (porque aparecen), será clave tu capacidad para analizarlos, resolverlos y evitar que se repitan.
También estarás en contacto constante con Producción, Calidad, Mantenimiento y Procesos para dar respuesta rápida y seguir mejorando.
Más allá de la experiencia, nos fijamos mucho en cómo trabajas:
Rigor técnico: cuidar el detalle y hacer bien las cosas desde el inicio.
Autonomía: moverte con soltura en planta y tomar decisiones con criterio.
Capacidad de análisis: entender el porqué de los problemas, no solo resolverlos.
Trabajo en equipo: colaborar de verdad con las personas de tu alrededor.
Orientación a calidad: no conformarte con “vale”, sino con “está bien”.
Proactividad: anticiparte y buscar mejoras, no solo reaccionar.
Que tengas base técnica y experiencia en inyección de plástico.
Si además conoces la inyección 2K, mucho mejor.
Pero, sobre todo, buscamos una forma de trabajar:
Alguien práctico, que vaya al problema y no se quede en lo superficial.
Con criterio técnico para tomar decisiones en planta.
Que cuide la calidad sin perder de vista la producción.
Y que entienda que esto va de equipo.
En cosas muy concretas:
Que la pieza salga bien desde el arranque.
Reducir scrap y evitar paradas innecesarias.
Mantener el proceso estable, sin sobresaltos.
Detectar problemas a tiempo y actuar con sentido.
Un entorno técnico, exigente y muy real.
Con autonomía para trabajar, pero con un equipo cerca cuando hace falta.
Sin grandes discursos, pero con una idea clara: hacer bien el trabajo y hacerlo juntos.
Si te sientes identificado/a con esta forma de trabajar, nos encantará conocerte.